Internet, un mundo donde todos podemos encontrar de todo, comentar de todo, quejarnos de todo, lloriquear a mas no poder, insultar, reír, compartir, etc. y casi todo sin consecuencias. Muchos lo hacen porque realmente quieren compartir algo y externar ese pensar de la mejor manera, otros solo se dedican a fregar solo por el gusto de hacerlo y a lo mejor a hacer eso que no se atreverían a hacer de frente y en persona, siendo la gran ventaja de este medio de comunicación, el ANONIMATO, donde no necesitas ni usar tu nombre real, foto real ni nada de eso y te puedes hacer pasar por cualquiera y como mencione, con casi cero consecuencias.

Vivimos en una época donde la forma de comunicarnos se ha expandido de manera enorme, pudiendo comunicarnos con gente del otro lado del planeta en segundos, que nuestra palabra o pensamiento, sea escuchada por millones, cuando antes pues se tenía que correr, mas que nada, de boca en boca.

Esto lo comento porque la otra vez leía un comentario de que dicen que las nuevas generaciones si tienen la fuerza o voluntad, para expresar su inconformidad y defenderse, mientras que las viejas generaciones no lo hacían, y no es que yo este viejo, pero la realidad es que no es que las viejas generaciones no tuvieran la capacidad o el deseo de expresarse, antes conseguir respaldo con tu pensamiento era algo difícil de conseguir ya que era que este llegará de boca en boca, por teléfono o por correo escrito que tardaba en llegar, lo que pasa principalmente, en mi opinión, es que antes no se contaba con algo llamado Internet, con el mayor chismografo del mundo, como son las redes sociales, donde tu voz se corre a millones de personas con solo un click, haciendo que esta inconformidad le llegue a millones de personas en vez de a unos cuantos como antes. Lo que facilita, en mi opinión, bastante las cosas.

Que las generaciones son muy diferentes, si, hay mucha diferencia entre estas, pero en mi opinión, el Internet ha ayudado mucho a que la forma de pensar de cada uno crezca, que se animen mas a expresarse y que su palabra sea escuchada de una manera mucho mas sencilla que antes, lo que es una gran diferencia entre generaciones, lo que hay hoy que no había antes, pero ese es solo mi pensar, al final cada quien es libre de tener su propia forma y no quiere decir que yo este bien.

Hola a todos los WAMMSTERS que nos leen y bienvenidos a otra historia, anécdota, cuento, lectura, como lo quieran ver, que te presenta el mundo de WAMMS.

En esta entrada del blog, les voy a hablar de aquellas personas de Internet que utilizan el anonimato, aunque tengan nombres de usuario para identificarlos, para hacernos la vida difícil, ya que prácticamente se dedican a denigrar todo lo que hagamos, los famosos Troles de Internet, no los troles de la mitología.

HABLEMOS DE LOS TROLES DE INTERNET

En la jerga de Internet, un trol, plural troles (del noruego troll), describe a una persona con identidad desconocida que publica mensajes provocadores, irrelevantes o fuera de tema en una comunidad en línea, con la principal intención de molestar o provocar una respuesta emocional negativa en los usuarios y lectores, con fines diversos como alterar la conversación normal en un tema de discusión, logrando que los mismos usuarios se enfaden y se enfrenten entre sí.

Según la Universidad de Indiana, son una comunidad en aumento donde el trol puede crear mensajes con diferente tipo de contenido como groserías, ofensas, mentiras difíciles de detectar, con la intención de confundir y ocasionar sentimientos encontrados en los demás.

Aunque originalmente el término solo se refería a la práctica en sí y no a la persona, un desplazamiento metonímico posterior ha hecho que también se aplique a las personas que incurren en ese tipo de prácticas.

Mientras la palabra troll y su verbo asociado trolear están vinculados con una discusión en Internet, los medios de comunicación en los años recientes la han tratado como un adjetivo, y la usan para etiquetar acciones intencionalmente provocativas y acosos fuera de un contexto en línea. Por ejemplo, los medios de comunicación han usado trol para describir a «una persona que daña los sitios de elogio en Internet con el ánimo de causar dolor en las familias».

ETIMOLOGÍA

La palabra trol proviene del inglés moderno, el verbo troll —denominada pesca al curricán en español— es una técnica de pesca que consiste en arrastrar lentamente un señuelo o un anzuelo con cebo desde un bote en movimiento.7​ Por extensión, se empleó el sustantivo trol para designar a quienes actúan en forma de provocación.

A partir de la coincidencia con la palabra que proviene del nórdico antiguo, que designa al monstruo mitológico, se ha amalgamado el significado de provocador con el del ser mitológico, especialmente en un sentido peyorativo.

Diseño elaborado por WAMMS representando a un Troll pidiendo que “No Trolleen su Nombre” o que no lo Trolleen a él.

La palabra evoca a los troles del folclore escandinavo y los cuentos infantiles, donde son a menudo criaturas empeñadas en hacer travesuras y malicias. La imagen del trol bajo el puente en el cuento «Los tres cabritos gruñones» (también conocido como «El gigante y las tres cabritas») enfatiza la reacción negativa del trol hacia los extraños que se adentran en su entorno físico, particularmente por aquellos que tienen la intención de pastar en sus dominios sin permiso.

En modo trol.

El primer uso coloquial de la palabra trolling fuera del ámbito de Internet para describir acciones deliberadas llevadas a cabo a fin de provocar una reacción, se puede encontrar en las Fuerzas Armadas: hacia 1972, está documentado el uso de trolling por parte de los pilotos de la Armada de los Estados Unidos para describir a los cazas MIG en Vietnam.

Se afirma que el uso contemporáneo del término tuvo su aparición en Internet a finales de los 80, pero los primeros ejemplos conocidos provienen de 1992.

HISTORIA

La derivación más posible de la palabra trol puede ser encontrado en la frase «trolling for newbies» (trolear novatos), popularizado en los inicios de los años 90 en el grupo de Usenet, alt.folklore.urban (AFU).

A finales de los años 90, alt.folklore.urban tuvo tal gran tráfico y participación que el trolling de ese tipo frunció el ceño. Otros expandieron el término para incluir la práctica de gastar una broma a un usuario seriamente desinformado o engañado, incluso en un grupo de noticias donde uno no fue recurrente. Sin embargo, el término es más de humor que de provocación.

FALSIFICADORES DE IDENTIDAD

Antes de que Deja News comenzase a archivar Usenet, los informes sobre los troles eran imprecisos, habiendo pocas pruebas que estudiar. Sin embargo, a partir de entonces los enormes archivos han estado disponibles para los investigadores. Puede que el primer (aunque poco documentado) caso sea la saga de 1982-83 de Alex y Joan en los foros de CompuServe. Van Gelder, un periodista de la revista Ms., documentó en 1996 el incidente en un artículo en dicha publicación. Alex (en la vida real un psiquiatra cincuentón muy tímido de Nueva York) se hacía pasar por una rimbombante y antirreligiosa mujer muda llamada Joan, atada a una silla de ruedas tras un accidente de coche, «para poder relacionarse mejor con sus pacientes femeninas». Esta farsa se prolongó durante dos años, y Joan llegó a convertirse en un personaje enormemente detallado con una colección de relaciones emocionales. Todo empezó a venirse abajo cuando Joan persuadió a una de sus amigas en línea para que tuviese una aventura con Alex.

Incluso aquellos que apenas conocían a Joan se sintieron implicados —y en cierta forma traicionados— por el engaño de Alex. A muchos de nosotros nos gusta creer que la comunidad en línea es una utopía del futuro, y el experimento de Alex nos demostró a todos que la tecnología no es un escudo contra las mentiras. Perdimos nuestra inocencia, cuando no la fe.

EN LOS AÑOS 1990

Una de las primeras referencias a un trol en el archivo de Usenet de Google fue hecha por el usuario Mark Miller sobre otro usuario llamado Tad (8 de febrero de 1990). Sin embargo, no está claro si el término «trol» se usó en su sentido actual, o si fue simplemente una elección casual de un epíteto:

“Estás tan lejos de ser capaz de entender algo de lo que cualquiera dice aquí que esto sólo lleva a la inutilidad. Lo verdaderamente triste es que de verdad crees que estás ganando. Eres un terrible despilfarro de recursos naturales –por favor reintégrate en la cadena alimenticia… estúpido trol flatulento–.”

El más probable origen del término puede hallarse en la expresión trolling for newbies (que significa ‘pescando novatos’), que a principios de los años 1990 se hizo popular en el grupo de Usenet alt.folklore.urban. Su uso era algo diferente a la actual noción de trol, siendo una broma privada relativamente suave sobre los usuarios novatos consistente en hacer preguntas o mencionar temas de conversación tan trillados que sólo uno de ellos respondería seriamente. Otros extendieron el término para incluir la práctica de representar el papel de un usuario seriamente desinformado o ingenuo, incluso en grupos donde no se era un participante habitual, pero estos intentos fueron a menudo más broma que provocación. En tales contextos, el sustantivo «trol» solía referirse al acto más que al autor.

Algunos usuarios veteranos de Usenet continuaron insistiendo en estas primeras definiciones incluso después de que el término fuese aplicado más generalmente a las acciones incendiarias previamente caracterizadas como flamebait.

IDENTIDAD Y ANONIMATO

Los primeros incidentes de troleo fueron considerados como flaming, pero esto cambió con el uso moderno debido a las noticias de los medios de comunicación para referirse a la creación de cualquier contenido que va contra una otra persona. El diccionario en línea NetLingo sugirió que existe cuatro grados de troleo: recreativo, táctico, estratégico y dominante. Las relaciones entre el troleo y el flaming fue observado en foro de libre acceso en California, en una serie de computadores con conexión por módem en los años 70. Algunos psicólogos han sugerido que el flaming sería causado por la desindividuación y la decreciente autoestima: el anonimato de publicación en línea conduciría a la desinhibición entre los individuales.​ Otros han sugerido que, a pesar que el flaming y troleo es a menudo incómodo, quizás sea una forma de comportamiento normativo que expresa la identidad social de un cierto grupo de usuarios. Según Tom Postmes, un profesor de psicología social y organizacional en las universidades de Exeter y Gronigen, Países Bajos, y el autor de Individuality and the Group, quienes han estudiado el comportamiento en línea por 20 años, «los troles aspiran a la violencia, al nivel de problema que pueden causar en un ambiente. Desean ponerlo en marcha. Desean promocionar emociones antipatéticas de desgrado e indignación, que mórbidamente les entrega una sensación de placer».

En la literatura seria la práctica fue documentada por primera vez por Judith Donath (1999), quien usó varios ejemplos anecdóticos de diversos grupos de noticia de Usenet en su discusión. El ensayo de Donath trazaba la ambigüedad de la identidad en una «comunidad virtual» incorpórea:​

“En el mundo físico hay una inherente unidad con el yo, pues el cuerpo proporciona una convincente y práctica definición de identidad. La norma es: un cuerpo, una identidad. […] El mundo virtual es diferente. Está compuesto de información más que de materia.”

Donath proporciona una concisa visión general de los juegos de falsificación de personalidad que surgen de la confusión entre la comunidad física y la epistémica:

“Los troles juegan a falsear su personalidad, aunque lo hagan sin el consentimiento de la mayoría de los jugadores. El trol intenta pasar por un participante legítimo, compartiendo los intereses y preocupaciones comunes del grupo. Los miembros de los grupos de noticias, si son conscientes de los troles y otras falsificaciones de personalidad, intentan distinguir los mensajes auténticos de los escritos por ellos y, tras juzgar a un usuario como trol, obligar al ofensor a abandonar el grupo. Su éxito en lo primero depende del grado en el que ellos —y el trol— entiendan las pistas de la identidad, y su éxito en lo segundo, de si el placer del trol se ve lo suficientemente disminuido o atenuado por los castigos impuestos por el grupo.
Los troles pueden ser molestos de diversas formas. Un trol puede desbaratar la discusión en un grupo de noticias, diseminar malos consejos, y dañar el sentimiento de confianza en la comunidad del grupo de noticias. Más aún, en un grupo que se ha vuelto sensible a los troles —donde el índice de engaños sea alto—, muchos que honestamente hacen preguntas ingenuas pueden ser rápidamente rechazados como troles. Esto puede ser bastante desalentador para un usuario nuevo que tras atreverse a escribir su primer mensaje es inmediatamente bombardeado con airadas acusaciones. Incluso si las acusaciones son infundadas, ser clasificado como un trol es bastante dañino para la reputación en línea de uno.”

USO

El término «trol» es altamente subjetivo. Ciertos lectores pueden clasificar un mensaje como trol mientras otros verán el mismo mensaje como una contribución legítima a la discusión, aunque sea controvertida. El término se usa frecuentemente para desacreditar una posición contraria o a su proponente mediante el argumento ad hominem.

Igualmente, decir que alguien es un trol significa hacer suposiciones sobre sus motivos, que pueden ser incorrectas. Dejando aparte los motivos del autor, los mensajes controvertidos tienen muchas posibilidades de atraer una respuesta correctiva, protectora o violenta de aquellos que no distinguen entre las comunidades físicas reales (donde la gente está realmente expuesta a algún riesgo compartido de daño corporal por sus acciones) y las comunidades epistémicas (basadas en un mero intercambio de palabras e ideas). Normas de tratamiento, o etiqueta, que se originaron en tales comunidades físicas son con frecuencia aplicadas ingenuamente al discurso en línea por los recién llegados que no están acostumbrados a la gama de puntos de vista expresados en línea, a menudo anónimamente. De esta forma, tanto los usuarios como sus mensajes son comúnmente y a veces inexactamente calificados de troles cuando ofenden al grupo: irónicamente, la gente puede estar más inclinada a usar epítetos como «trol» en las discusiones públicas en línea de lo que lo estarían en persona, ya que los foros en línea pueden parecer más impersonales. A menudo se emplea la expresión «Prohibido dar de comer al trol».

Cuando se aplica apropiadamente al comportamiento en línea intencionadamente disruptivo, la palabra «trol» convierte económicamente un código abstracto de conducta en línea en una imagen concreta. Los participantes experimentados en foros en línea saben que la forma más efectiva de disuadir a un trol normalmente es ignorarlo, ya que las respuestas animan a los auténticos troles a continuar escribiendo mensajes disruptivos en dichos foros: de ahí el frecuente aviso de «Prohibido dar de comer al trol». Enviar esta señal públicamente, en respuesta al comportamiento de un trol para desanimar más respuestas puede disuadir al trol. Sin embargo, también puede tener el efecto contrario, pasando a ser él mismo comida para el trol. Por tanto, cuando un participante en un foro ve una respuesta aparentemente inocente a un trol como potencial comida para este, puede ser más prudente enviar el aviso de «Prohibido dar de comer al trol»

UN VICIO

Para mucha gente, la característica distintiva del comportamiento de un trol es la percepción del intento por trastornar a la comunidad de algún modo: escribir mensajes incendiarios, sarcásticos, disruptivos o humorísticos destinados a arrastrar a los demás usuarios a una confrontación infructuosa. Cuanto mayor sea la reacción de la comunidad, más probable será que el usuario vuelva a comportarse como un trol, pues irá creyendo que ciertas acciones logran su objetivo de provocar el caos. Esto ha hecho que surja el protocolo a menudo repetido en la cultura de Internet: «No alimentar al trol» (Don’t feed the troll).

A menudo ocurre que alguien escribe un mensaje sincero sobre el que será emocionalmente sensible. Los troles habilidosos saben que una forma fácil de enfadarle es afirmar deshonestamente que dicha persona es un trol. En otras ocasiones una persona puede no entender o encajar inmediatamente en las normas sociales de un foro donde la mayoría de los participantes sí lo hacen. Como resultado, actuar ligeramente fuera de las normas (a menudo no intencionadamente y por razones legítimas) hace que dicha persona sea calificada de trol. A veces puede ser difícil distinguir entre un usuario que simplemente tiene valores, puntos de vistas o ideas diferentes y uno que se comporta intencionadamente como un trol. Desafortunadamente, muchos usuarios reaccionan agresivamente a la primera impresión de un supuesto ‘trol’, lo que a veces lleva a que usuarios novatos disgustados o minorías políticas sean considerados troles.

SU CULTURA

La larga historia de los troles y el fuerte apoyo al discurso anónimo y seudónimo en Internet sugieren que la historia del «trol anónimo» está solo en sus comienzos. Sí puede considerarse como una «cultura», formada por gente que no se conoce entre sí, salvo mediante la experiencia común de ser rechazados en foros de Internet, es cuestionable, pero algunos afirman que es posible y que ya está ocurriendo.

Hay fuertes evidencias de ello en la existencia de foros que afirman existir específicamente para dar apoyo a los troles, para intercambiar trucos e identificar blancos que otros troles pueden estar provocando o discutiendo fructíferamente.

La cultura trol se observa mejor en los troles que no conocen a los otros con los que trabajan. Debido a que los métodos comunes de crear mensajes incendiarios son muy conocidos y objeto de bromas en muchos sitios de Internet, es a veces posible para un trol identificar a otro trol en acción. Un trol actuando sobre otro trol crea a menudo tal cantidad de aparente drama entre ellos que se toma en serio por observadores que no sean troles.

TIPOS DE TROLES

Un trol es una persona que publica contenido sarcástico, incendiario, o polémico dirigido a una cuenta o movimiento buscando trastornar la comunicación de su entorno. Esto lo puede realizar tanto usando su imagen personal como creando un perfil ficticio. El comportamiento de los trolls, para caber en la definición, debe ser constante; oscilando entre lo sarcástico y lo digitalmente violento.

DE UN SOLO GOLPE

Los mensajes de un trol de un solo golpe intentan ser disruptivos y tienden a ser muy obvios para asegurar que reciben respuestas enfadadas.

DISRUPTIVOS

  • Mensajes fuera de tema — Irrelevantes para los usuarios interesados en el foro en cuestión
  • Ruptura de páginas — Enviar mensajes con grandes imágenes o llenos de caracteres para hacer ilegibles los mensajes anteriores.
  • Material ofensivo — Archivos de sonidos molestos o imágenes perturbadoras en un mensaje, o enlazar a sitios impactantes (shock sites) que contengan dicho material.
  • Mensajes incendiarios — Incluyendo alusiones racistas, sexistas, clasistas o innecesariamente odiosas
  • Escribir spoilers 
  • Volver a iniciar una antigua discusión o reciclar un tema anterior (bump) muy controvertido, particularmente en comunidades en línea pequeñas.
  • Escribir deliberada y repetidamente mal los nombres de los demás usuarios de la discusión con el propósito de molestarlos o irritarlos.
  • Prometer pornografía inexistente a gente que escribe en el foro

QUE BUSCAN ATENCIÓN

Este tipo de troles buscan incitar tantas respuestas como sea posible y absorber una cantidad desproporcionada del total de atención colectiva.

  • Publicitar otro foro, especialmente si es uno rival u odiado.
  • Afirmar ser alguien que es imposible que sean
  • Carecer de cualquier relación o conocimiento actual con el tema discutido, pero seguir escribiendo continuamente opiniones como «expertos».
  • Mensajes que contienen algún fallo o error obvio
  • Pedir ayuda para una tarea o problema inverosímil
  • Preguntas intencionadamente ingenuas Mensajes que contienen referencias alusivas al propio estatus 
  • Escribir intencionadamente un argumento escandaloso deliberadamente construido en torno a un fallo o error fundamental pero embrollado. Con frecuencia el autor se pondrá a la defensiva cuando el argumento sea refutado, pero muchos pueden, sin embargo, continuar el hilo usando más argumentos erróneos, lo que se conoce como «alimentar» el trol.
  • Un subtipo del anterior es la demostración falsa de un importante problema matemático no resuelto o una imposibilidad (por ejemplo, 1 = 2). Sin embargo, estos mensajes no siempre son troles y a veces son como mínimo matemáticamente interesantes.
  • Mensajes políticamente discutibles
  • Enviar imágenes políticamente sensibles en lugares inapropiados.
  • Fingir ser inocente tras participar en una «guerra de llamaradas» (flamewar).
  • Escribir quejas fuera de tema sobre su vida privada, incluso amenazas de suicidio: a veces se trata del trol «plañidero».
  • Responder paranoicamente o pluralizando a opiniones personales emitidas por individuos diferentes
  • Los troles conquistadores se entusiasman por encadenar aventuras amorosas en línea con las mujeres de un grupo. Esto provoca la rivalidad pública entre las mujeres que alguna vez creyeron que los apelativos cariñosos, los poemas y las declaraciones de afecto que recibían eran exclusivamente para ellas. Dado que estas aventuras se suelen desarrollar separadamente en canales de chat, suele pasar mucho tiempo antes de que estos conflictos estallen.

¿QUÉ LOS MOTIVA?

Los troles autoproclamados pueden designarse a sí mismos como abogados del diablo, tábanos sociales o «alborotadores culturales», desafiando el discurso dominante y las asunciones de los foros de discusión en un intento de romper el statu quo de pensamiento grupal: el sistema de creencias que prevalece en su ausencia.

Es difícil estimar las motivaciones de los troles, dado que la mayoría de las justificaciones ofrecidas por los presuntos troles no son más que ardides tramados para continuar con la travesura que imaginan que han emprendido. Esto resulta desafortunado porque, como lo anterior supone, hay razones legítimas para emprender el tipo de acciones propias de los troles. Sin embargo, la etiqueta es lo suficientemente simple y sencilla como para que la mayoría de la gente prevea los propósitos manifestados por los troles autodeclarados sin llegar a recurrir a estos métodos. Dado que hay un amplio espectro de posibles motivaciones para los troles, resultando algunas de ellas benévolas y otras claramente malévolas, calificar a usuarios de troles en el sentido negativo resulta con frecuencia imprudente.

Algunos usuarios de foros de Internet están considerados como «cazadores» o «provocadores» de troles. Entran voluntariamente en conflicto cuando los troles surgen. Con frecuencia los cazadores de troles son tan disruptivos como estos. Un único mensaje de trol puede ser ignorado, pero si diez cazadores de troles «saltan» siguiéndolo, dirigirán el hilo fuera del tema.

Sobre los conflictos relacionados con los troles, hay seis grupos en los que podría clasificarse a los usuarios:

  • Troles: Usuarios que provocan conflictos activamente.
  • Cazadores o provocadores de troles: Se comportan de acuerdo al principio del «segundo golpe». No inician el conflicto, pero lo intensifican en cuanto empieza. Con frecuencia usan otros troles como excusa para su propio mal comportamiento, y en muchos casos califican a un usuario como trol, a pesar de los propósitos de este.
  • Indiferentes: Intentan ignorar el conflicto, continuando con el tema original de discusión. Suelen expresar despreocupado desdén hacia el trol, pero no persiguen insultarle activamente. Se comportan como hermanos mayores, repartiendo sabias palabras tales como «No alimentéis a los troles» u otras frases hechas que normalmente significan lo mismo: «Ignorad al alborotador y así se rendirá y se marchará». Este tipo de respuestas puede tomarse como un comportamiento pasivo-agresivo de provocador de troles.
  • Moderadores: No los moderadores del sistema, sino los usuarios que intentan «resolver» el conflicto, contentando a todas las partes si es posible.
  • Espectadores: Se apartan del conflicto. En casos particularmente malos, abandonarán el foro asqueados.
  • Secuestradores: Comienzan una discusión fuera de tema en respuesta a los mensajes provocativos de un trol.
  • No-troles: Usuarios que son calificados de trol por otros usuarios o incluso moderadores para ser silenciados y desacreditados más fácil.

¿UTILIDAD?

Un importante debate en Internet es si los troles realizan alguna función útil o no. Dado que trol es un término tan amplio, si todas las definiciones dadas hasta ahora han de ser aceptadas, la respuesta debe ser definitivamente «sí y no».

Los usuarios que realizan muchas funciones útiles pero controvertidas son con frecuencia juzgados como troles y, en tales casos, pueden estar en realidad beneficiando el foro en el que participan. Por ejemplo, la presencia de un ultraderechista descrito como trol puede permitir que un lector conservador se sienta más cómodo expresando sus puntos de vista, que parecerán muy moderados en contraste. Por otra parte, si los cazadores de troles organizan una «guerra de llamaradas» (flamewar) contra el trol ultraderechista, el mirón conservador puede sentirse menos cómodo expresando sus opiniones, en detrimento del foro. A pesar de que los troles afirman luchar contra el pensamiento grupal, pueden en realidad fomentarlo al cimentar opiniones contra ellos.

Los troles pueden ser también, en algunas circunstancias, una fuente de humor genuino, lo que depende íntegramente de si el trol es bueno o malo. Suele ser bastante fácil señalar la diferencia entre tales acciones: un trol malo recurre sólo a débiles argumentos manidos, mientras uno bueno creará un perspicaz conjunto de argumentos que arrastre a la gente en astutos giros proporcionando un hilo de humor Non sequitur.

Los troles pueden también proporcionar un valioso servicio al hacer que la gente se cuestione la validez de lo que se lee tanto en Internet como en otras fuentes. Los troles muestran que expresar cualquier opinión es tan fácil como expresar una opinión informada y razonada, obteniendo la misma visibilidad. También se ha argüido que los comentaristas radiofónicos y columnistas periodísticos a veces sondean la opinión pública comportándose como troles. John C. Dvorak y Slashdot son citados a menudo como ejemplos.

Incluso aunque a veces se señalan como troles contenidos útiles y usuarios productivos, el consenso general es que la actividad típica de los troles beneficia sólo a estos y a los cazadores, y que no debe permitirse en ningún foro. La mayoría de los foros rechaza la afirmación de que los troles puros e intencionados persigan algún fin útil. Se sabe de algunos troles que han intentado provocar el borrado de discusiones completas, lo que ha servido de refuerzo negativo para los usuarios inexpertos y ayudado a reducir la cantidad de spam en grandes foros de discusión. En muchos casos, los troles pueden llevar al administrador o moderadores de un foro a añadir a este mecanismos que prevengan las acciones de estos. Aunque esto puede ser considerado como una mejora del foro, no es menos cierto que tales herramientas no se habrían necesitado de no haber troles.

Diseño elaborado por WAMMS representando lo que muchos quisieran “No troleen”

Y como siempre digo, si llegaste hasta acá, te agradezco mucho por leerme, suscribete a mi blog para que conozcas mas historias de todos los temas, visita nuestra tienda con productos originales que buscan contarnos una historia y decora de una manera alternativa y diferente tu lugar de preferencia. Muchas gracias y hasta la próxima entrada.