Todos ubicamos a los delfines, aquel mamífero o cetáceo, no es un pez, que revolotea y hace trucos en los zoológicos o parques acuáticos y que nos dicen que le dan sus buenos coscorrones a los tiburones si se quieren pasar de lanza.

Pero como todo lo que hacemos aquí, el delfín igual tiene su historia mitológica como muchos otros animales.

Hola a todos los WAMMSTERS que nos leen y bienvenidos a otra historia, anécdota, cuento, lectura, como lo quieran ver, que te presenta el mundo de WAMMS.

En esta entrada del blog, les voy a hablar de la mitología del delfín y como este mamífero “risueño” tuvo su impacto a través de la historia al ser un medio de transporte importante para uno de los mas importantes dioses.

Imagen tomada de la web de un querido Delfín saltando felizmente.

Los siguientes mitos no tienen que ver con mi opinión, estas fueron tomadas de diversos sitios de la web, que nos hablan del punto de vista de los delfinarios defendiendo su posición, como de los opositores dando su opinión. Aquí yo solo informo sobre información que recabe, mas no es mi opinión.

MITOS DE LOS DELFINES EN CAUTIVERIO

MITO DE LOS DELFINES VISTO POR LOS OPOSITORES

Existen varios mitos relacionados a los delfines que están en cautiverio, aquí te contare un poco de estos mitos, visto desde el punto de vista de aquellos que se oponen a estas practicas.

Mito: Los delfinarios son educativos para tu familia.

Realidad: Ver delfines en cautiverio no es una experiencia educativa real. Lo que ves son animales entrenados, atrapados en contra de su voluntad y con comportamientos antinaturales. Esto no solo es dañino para los delfines, se le está enseñando a los niños que los animales no merecen libertad.

Mito: Los delfines cautivos ya no son animales silvestres.

Realidad: Los delfines cautivos no están domesticados, están atrapados. La domesticación requiere miles de años y circunstancias específicas. Los delfines cautivos todavía son animales silvestres y nunca suplirán sus necesidades en estos lugares. Incluso si un delfín nace en cautiverio, no está domesticado. Necesitamos protegerlos en su estado natural, no confinarlos en tanques pequeños y estrechos.

Mito: Los delfines son vitales para la investigación y conservación.

Realidad: La mayoría de los delfines no están en peligro. En los últimos 50 años, menos de 40 delfines han sido liberados de vuelta al mundo natural, y los que nacen en cautiverio probablemente nunca sean liberados. No seas engañado, eso es entretenimiento, no es ciencia.

Mito: Los delfines cautivos quieren interactuar con nosotros.

Realidad: Los delfines son curiosos e inteligentes por la naturaleza, por lo que estando en su hábitat natural, puede ser que investiguen a los humanos por su cuenta. Pero esto no es lo que pasa en cautiverio. Los delfines cautivos, en algunas ocasiones, han sido privados de alimentos y entrenados para realiza trucos. Ello no saben o quieren interactuar con humanos, están haciendo un trabajo. Los delfines cautivos sí desarrollaron vínculos con sus entrenadores, pero es porque no tienen otra opción.

Mito: A los delfines les encanta hacer shows.

Realidad: Los delfines cautivos no están siguiendo sus sueños. Están realizando un trabajo forzado. Hacen ‘trucos‘ porque así es como obtienen alimento. Esto no podría estar más alejado de su comportamiento natural. Puede que parezcan estar sonriendo, pero no seas engañado. Es solo la forma de sus rostros.

Mito: Los delfines cautivos son felices y saludables.

Realidad: Puede que algunos delfines vivan más en cautiverio, pero ¿a qué costo? Los delfines cautivos se aburren y se desaniman nadando indefinidamente en círculos. Algunos se vuelven agresivos y atacan a sus compañeros de celda. Muchas veces rechinan sus dientes y muerden las paredes y rejas de su tanque. A algunos incluso se les ha observado tomando la decisión de dejar de respirar. Sin mencionar los efectos del cloro y la sobreexposición a la luz solar en sus tanques poco profundos y estrechos.

Mito: Los parques de delfines proveen ambientes naturales.

Realidad: Una piscina y el mar no son lo mismo. En la naturaleza, los delfines nadan hasta 100 km al día en un océano lleno de otros animales, plantas y un sinfín de variedades. En cautiverio, están confinados a tanques 200,000 veces más pequeños que su hábitat natural. En la naturaleza viven en grandes grupos con sus familias. En cautiverio, son arrebatados de sus madres a muy temprana edad, lo que resulta en comportamientos agresivos y peleas.


MITOS DE LOS DELFINES EN CAUTIVERIO

Existen varios mitos relacionados a los delfines que están en cautiverio, aquí te contare un poco de estos mitos, visto desde el punto de aquellos que los cuidan y ven por su salud.

MITO DE LOS DELFINES VISTO POR LOS DELFINARIOS

Mito: Un delfín en cautiverio sufre estrés por lo que es más agresivo.

Realidad: La interacción con humanos se convierte en una rutina que les da sustento y seguridad. Equipo de entrenadores velan por la salud y bienestar de los mamíferos marinos.

Mito: Los delfines en los delfinarios se suicidan dejando de respirar voluntariamente.

Realidad: Los animales no se suicidan, no existe nada más fuerte en la naturaleza que el instinto de supervivencia. Los animales cuentan con espacio amplio donde viven en condiciones de salud optimas

Mito: Los delfines que viven en delfinarios, son alimentados constantemente por el público, lo que causa obesidad y corren el riesgo de ingerir otros objetos.

Realidad: Se monitorea la dieta y peso de esta especie en los delfinarios contando estos con un peso normal y siendo su alimentación supervisada por un veterinario.

Comentan que las leyes de México prohíben liberar a los delfines en cautiverio, ya que la mitad de los delfines de los delfinarios han nacido en cautiverio, por lo que no recomiendan su liberación a un entorno natural siendo que no conocen ese medio y su crecimiento individual no sería lo mismo al crecimiento en conjunto que tiene en su hábitat natural.


MI HUMILDE OPINIÓN

Es una realidad que estar en cautiverio jamas va a ser lo mismo ha estar en tu hábitat natural. Lamentablemente la estupidez del ser humano no tiene limites y al buscar este crecer, expanderse y llegar a mas lados, afecta el hábitat de aquellos animales que no tienen la misma capacidad de defenderse.

Por lo que en buena parte, si no estoy de acuerdo en la manera en la que viven estos y los demás animales en cautiverio, pero si creo que al menos es una manera de preservar la especie, ya que el crecimiento del ser humano no se va a detener, cada vez somo mas, y los hábitats de todos los animales se van a ver cada vez mas dañados, ya que la avaricia del ser humano no tiene limites y solo le importa el mismo, enriquecerse lo mas que pueda, el poder, lo que esta muy mal y por eso no evolucionamos como especie, porque estamos cegados en el YO y no vemos por el NOSOTROS.

Y en mi humilde opinión, hasta que no aprendamos a ver realmente por el NOSOTROS y a pensar como nuestras acciones afectan a otros, veo muy difícil que las cosas cambien, ojala y este mal en mi pensar, pero de igual manera lo expresare mas en otra entrada del blog.


MITOLOGÍA DEL DELFIN

Las apariciones de los delfines en la mitología y las leyendas son numerosas, y atestiguan de la relación entre el hombre y los delfines desde la antigüedad.

La mitología griega cuenta que estos mamíferos marinos, antes que delfines, fueron hombres, concretamente unos piratas que intentaron vender al dios Dionisio como esclavo, y este como castigo los convirtió en dichos cetáceos, un poco mas adelante les cuento mas a fondo esta historia, y en la misma civilización el dios Poseidón que ejerció dominio sobre el agua y el mar, siempre era representado con su característico tridente y rodeado de delfines.

Según la leyenda, Poseidón convenció a Anfítrite a casarse con él, enviándole un delfín.

La primera cultura que parece haber tenido mitología asociada con el delfín fue la minoica, un pueblo marinero en el Mediterráneo. Dejaron pocos documentos escritos, pero sí muy bellos murales en las paredes de sus palacios que mostraban la importancia de los delfines en su mitología.

Imagen tomada de la Web representando el mural de un delfín.

Debido a que eran fuertemente asociados por los griegos con Poseidón, más tarde esto explicaría por qué el dios del mar se representaba tantas veces rodeado de delfines o montado sobre ellos.

Imagen tomada de la Web mostrando a Poseidón y sus delfines.

En un mito sobre Poseidón, delfines mensajeros fueron enviados para traerle una ninfa que él amaba, con la que se casó más tarde. Como recompensa el dios puso el delfín en el cielo como una constelación y fue acompañado constantemente por ellos, entre otras criaturas marinas.

Esta no fue la última vez que los griegos los asociaron con el romance. Afrodita es a menudo representada en la mitología con delfines, montando sobre ellos o simplemente siendo acompañada.

Más tarde, la historia del dios Dionisio transformado en la forma de un delfín es percibida en la literatura griega. La historia de Dionisio va mas o menos así:

“Una vez, siendo todavía un joven [Dioniso, el dios del vino], miraba al mar desde un precipicio, y unos marineros, unos piratas, lo vieron. Como que llevaba los vestidos y los mantos tan ricos y brillantes, pensaron que era el hijo de un rey:

-Lo raptaremos -dijo el capitán- y pediremos un rescate importante a su padre. (Ya veis que el delito del secuestro es muy antiguo.)

Así lo hicieron; anclaron la nave, se encaramaron escondidos entre las rocas, se abalanzaron sobre él y lo sentaron en el barco, atado con cadenas.

Él los mira, “sonriendo con sus ojos azules como el cielo” ¡y las cadenas le caen de las manos!

-¡Desgraciados! -dijo el timonel-. Seguro que este chico que hemos secuestrado es un dios. ¿Quién sabe si es Apolo o Poseidón?

-¡Pobres de nosotros! Dejémoslo ir, no le hagamos ningún daño: ¡que no nos castigue con un terrible viento de levante y nos hunda la nave!

-¡Callad miedosos! -respondió el patrón-. Llevémoslo a su país, que debe ser Egipto, y que sus padres nos paguen con riquezas. No creo que sea un Dios, sino un príncipe.

Ya sabéis que se equivocaba totalmente: toda la cubierta se llenó, de pronto, de un vino perfumado y delicioso; los palos y las velas se cubrieron de vides y parras, con sus hojas y racimos de uvas. Una hiedra de hojas verde oscuro y bayas negras trepó por los otros palos, y coronas floridas, de repente, surgieron entre las estacas a las cuales se atan los remos.

¿Y Dionisio? Pues se transformó en un león muy feroz, e hizo aparecer un gran oso a su lado.

Los piratas, llenos de terror, se lanzaron por la borda y en el acto se convirtieron en delfines. (…..)”

De ahí que en la cultura griega, estos animales fueron a menudo rescatadores de los seres humanos, probablemente porque les gusta llevar las cosas a la superficie y además porque hay pruebas que evidencian que pueden rescatar personas en peligro.

Esta imagen del delfín continuó viva en mitos y leyendas con el mundo transformándose a su alrededor. Marineros bizantinos, los navegantes árabes, los exploradores chinos y europeos, todos contaban historias donde los delfines rescataban a los marineros y barcos en problemas.

Se cuenta que podían predecir el mar en calma, un barco acompañado por delfines encontraría un puerto seguro, buen tiempo y mar en popa. Sin embargo la aparición de un albatros era señal de mala suerte porque dañaban a los delfines.

Esto se representa claramente en los cuentos de Pelorus Jack, donde un delfín en el siglo 19 guió a los barcos a través de un estrecho especialmente peligroso en la costa de Tasmania.

“Jack apareció cuando los barcos se acercaban al estrecho y los guió a través de las aguas profundas, dejándolos una vez que se encontraban seguros. Un día, un pasajero borracho en un barco disparó a Jack, y por supuesto, él huyó. Semanas más tarde, reapareció para guiar a los barcos nuevamente, pero nunca más guió ese barco en particular, que finalmente chocó contra las rocas del estrecho”.


Hoy en día casi cualquier sitio habla de su inteligencia asombrosa y su sabiduría, aunque muchos se apoyan en hechos científicos, otros aun se basan en la mitología.

Actualmente, pocas criaturas en el reino animal pueden animar e inspirar tanto respeto como lo hacen los delfines. Con su gracia, inteligencia, capturan la imaginación y el afecto de casi todo el mundo.

Pues así estuvo la entrada del blog del día de hoy y ya conocen un poco mas de la visión de quienes defienden a los delfines en cautiverio contra los que no.

Y como siempre digo, si llegaste hasta acá, te agradezco mucho por leerme, suscribete a mi blog para que conozcas mas historias de todos los temas, visita nuestra tienda con productos originales que buscan contarnos una historia y decora de una manera alternativa y diferente tu lugar de preferencia. Muchas gracias y hasta la próxima entrada.