Todos lo sabemos, primeros días de noviembre, 1 y 2 en especifico, una de las celebraciones mas importantes de México, conocida a nivel mundial, por lo pintoresco de la celebración y la manera en la que los mexicanos celebramos el día de los difuntos, así como la visión que se tiene de esto.

Donde el pan de muerto aparece, aunque ahorita ya lo venden desde julio, y la verdad que bueno porque es mi pan favorito, se preparan las ofrendas, las calaveritas y se ve cada detalle para un altar perfecto.

En el altar tenemos los típicos adornos, los platillos favoritos de nuestros visitantes, todo hecho de la mejor manera posible para honrar esta tradición que ha trascendido fronteras y se ha vuelto única en el mundo. Y eso que en el mundo también celebran su día de los difuntos pero cada cultura a su manera teniendo diferencias y similitudes en la celebración.

Hola a todos los WAMMSTERS que nos leen y bienvenidos a otra historia, anécdota, cuento, lectura, como lo quieran ver, que te presenta el mundo de WAMMS.

En esta entrada del blog, les voy a hablar del origen del día de muertos, el por que se coloca lo que se coloca en la ofrenda, así como un poco de la tradición del día de muertos en otros países.

Diseño elaborado por WAMMS para el día de muertos.

HISTORIA DEL DÍA DE MUERTOS

Esta celebración es originaria de la época prehispánica. En ese periodo, muchas etnias mesoamericanas rendían culto a la muerte. Entre ellas estaba la mexica, cuyos dioses encargados de definir el destino de las ánimas o almas eran Mictecacihuatl y Mictlantecuhtli. Ambos señores del Mictlán o “lugar de los muertos”.

Sin embargo, para llegar al descanso eterno, las almas debían lidiar y pasar por una serie de obstáculos que se encontraban en distintos niveles.

En el primer nivel había un río que las personas cruzaban con ayuda de un xoloitzcuintle, perro emblemático de México, que solo auxiliaba a quienes habían tratado bien a los animales en vida.

Otros niveles consistian en: ingresar a cuevas, escalar montañas de obsidiana, resistir fríos vientos, perdían la fuerza de gravedad, recibir flechazos, un jaguar les abría el pecho para comerse su corazón y llegaban a una laguna de aguas negras antes de alcanzar la novena etapa.

El último nivel representa el paso de nueve ríos. Donde se encontraban con todas las emociones y dejaban todas estas atrás, dándoles como de cierta purificación. El agua significa vida, pero también de alguna manera pureza. Entonces se llegaba al lugar donde ya se descansaba, ahora si que el fin del camino.

También se explica, de acuerdo al Códice Florentino, que el Mictlán estaba dividido de acuerdo con la manera de morir. Algunos ejemplos son, la Tonatiuh Ichan, casa del sol, donde entraban aquellos guerreros que habían muerto en el campo de batalla. Otro lugar era el Cincalco, casa del dios Tonacatecutli. A este iban quienes murieron siendo infantes pues al ser tan jóvenes se les consideraba inocentes.

Hablamos de los que las almas tenían que pasar para llegar al descanso eterno, pero para que las almas pudieran iniciar el trayecto, los vivos se encargaban de acompañarlos en la distancia por medio de un ritual.

La muerte de algún ser cercano se anunciaba con gritos y llantos emitidos por las mujeres ancianas de la comunidad. Se amortajaba al difunto junto con todos sus objetos personales. Posteriormente, el bulto o cuerpo era simbólicamente alimentado con los manjares más exquisitos.

Después de un velo de cuatro días, el cuerpo era llevado a enterrar o cremar. Donde el alma emprendía el difícil trayecto ya mencionado. Cada año, durante cuatro años, se realizaban ostentosas ceremonias en el lugar donde se encontraban las cenizas o el cuerpo del difunto. Así, este ritual ayudaba a que las almas descansaran, así como también a facilitar el proceso de duelo de los familiares.

Con la llegada de la población europea, este ritual sufrió un proceso de aculturación. La fiesta del dios del inframundo se unió junto con la celebración de los difuntos y se reinventó el proceso hasta ser concebido como lo conocemos ahora. 


COMPONENTES DE LA OFRENDA

Como sabemos, los altares van acompañados de diferentes aditamentos, teniendo cada uno de estos un diferente propósito, algunas con mas significado que otras.

  • Mantel blanco y sal. El color del mantel y la sal significan pureza y alegría. La sal sirve para que el cuerpo del difunto no se corrompa en el viaje de ida y vuelta.
  • Agua. En el viaje de los difuntos hacia nuestro mundo, el agua les quita la sed. Además es un elemento que simboliza pureza, en el cual las ánimas pueden asearse.
  • Fotografías de los difuntos. Retratos de las personas amadas que ya no están entre nosotros y que buscamos honrar en estos días. El retrato debe quedar escondido para que sólo se pueda ver con un espejo, como símbolo de que se puede ver a la persona, pero ya no existe. Pueden colocarse imágenes de santos que sirven como vínculo entre vivos y muertos, además de simbolizar la paz en el hogar y la aceptación de compartir alimentos.
  • Incienso o copal. El humo que desprende es la guía olfativa para que nuestros muertos puedan llegar con nosotros. También se utiliza para limpiar el lugar de las “malas vibras” y los malos espíritus antes de que regresen los seres queridos. Para los indígenas era un elemento de oración y alabanza a los dioses. La cruz de ceniza sirve para que el alma llegue hasta el altar y que pueda expiar sus culpas pendientes. Si el ánima se encontrara en el Purgatorio, la cruz puede ayudarlo a salir.
Imagen tomada de la Web mostrando el tipo de copal que se utiliza en la ofrenda.
  • Veladoras. Representan el fuego, la fe, la esperanza y la luz. Igual que el incienso, funcionan como una guía para que las almas encuentren el regreso a su hogar. La flama de las velas o veladoras es la luz, la fe y la esperanza. El número de velas que se pone en una ofrenda depende de las ánimas que se quieran recibir. En algunos casos se ponen de color morado a modo de duelo o formando una cruz con cuatro velas para que el alma que regresa a casa pueda orientarse con los puntos cardinales.
  • Comida, bebidas favoritas de los difuntos. La comida tiene el objetivo de deleitar a los muertos que visitan la ofrenda, se cocina en honor a los seres recordados, por lo que se pone su comida favorita. Para los adultos se ponen bebidas alcohólicas y cigarros para que los muertos recuerden los momentos que vivieron con alegría. Para los niños se ofrendan dulces típicos de azúcar, amaranto o calabaza. Un buen tequila, como ejemplo, para ese viaje largo.
  • Flor de cempasúchil. También conocida como “flor de veinte pétalos”. Se utiliza para decorar, representa el sol y crear el camino que guíe el o los espíritus de nuestros muertos. En los altares para los niños se utiliza alhelí o nube, por ser blancas y representar la pureza e inocencia de los pequeños.
Imagen tomada de la Web mostrando muchas flores de cempasuchil.
  • Calaveritas. En la antigüedad se utilizaban cráneos de verdad, cosa que esta difícil en la actualidad. Después fueron sustituidas con calaveras hechas con azúcar, chocolate o amaranto donde cada calaverita representa a un difunto. Las medianas recuerdan que la muerte está siempre presente; las pequeñas son dedicadas a la Santísima Trinidad y las grandes hacen honores al “Padre Eterno”, Dios. Las culturas mesoamericanas tomaban los cráneos de los prisioneros sacrificados y los formaban en hilera para honrar a los dioses, el altar era llamado tzompantli. Las calaveras hacen alusión a esa tradición prehispánica. 
Imagen tomada de la Web mostrando calaveritas de azucar.
  • Pan de muerto. Además de delicioso, el pan de muerto es la representación de los sacrificios humanos, o los esqueletos, que se realizaban en la cultura prehispánica. Se incluye chocolate de agua ya que la tradición prehispánica dice que los invitados tomaban el chocolate preparado con el agua que usaba el ánima para lavarse, así se impregnaban de la esencia del difunto.
Imagen tomada de la Web con pan de muerto.
  • Papel picado y petate. El papel es una representación al aire, además de añadir un toque festivo a la celebración. El petate se utiliza para que los muertos descansen y puede funcionar como mantel para colocar los elementos en el altar de muertos. En algunas ocasiones se sustituyen con telas de seda y satín, en donde descansarán las figuras de barro, el incensario o ropa limpia para recibir a los difuntos.
Imagen tomada de la Web, puede comprar el papel en Amazon.
  • Izcuintle. Si has visto en las ofrendas algunos perritos prehispánicos, esos son los izcuintles o itzcuintli. No pueden faltar en los altares dedicados a los niños, ya que son un juguete para que las almas de los más pequeños estén felices de llegar al banquete. Se cree que el izcuintle es el perrito que ayuda a las almas a cruzar el río Chiconauhuapan, el último paso para llegar al Mictlán, el inframundo para los mexicas.
Imagen tomada de la Web mostrando a un Izcuintle.

DÍA DE MUERTOS EN OTRAS PARTES DEL MUNDO

GUATEMALA

En noviembre, los guatemaltecos celebran el regreso de sus muertos, las familias visitan las tumbas de seres queridos, realizan banquetes con el platillo tradicional de la fecha, el fiambre; y rezan por el bienestar de las almas. Cuenta la leyenda que algunas ánimas malignas molestaban a los espíritus buenos que descansaban en el camposanto; los espíritus vagaban miedosos y preocupados, por lo que se lamentaban por las calles de Santiago Sacatepéquez asustando a toda la población. Los habitantes de ese pueblo tuvieron que pedir ayuda a los brujos, quienes respondieron que las ánimas malignas sólo se irían si se les asustaba con el sonido del viento pegando en el papel, por ello aún en la actualidad, toda la población vuela barriletes de diferentes tamaños y colores durante día y noche hasta que el alma de sus seres queridos regresa a descansar.

ECUADOR

Durante el Día de los Difuntos se prepara una bebida mestiza llena de sabor y tradición: la colada morada, brebaje que mezcla diversos ingredientes como la piña, el durazno, las fresas, moras, naranjas, mortiño, cáscara de naranja y piña, pimienta dulce, clavo de olor, sangorache, canela, naranjilla, maicena y el maíz negro. Este néctar se consume casi siempre con un pan dulce en forma de niño o bebé, el ‘guagua de pan’, en algunas zonas del país también se realiza el pan en forma de animales. Existen de distintos tamaños y están adornados con muchos colores y rellenos de dulce de guayaba, higo, chocolate, zambo, crema pastelera, etc.

INDIA

El Pitru Paksha es una celebración de la muerte del hinduismo en la que se conmemora a las almas de los antepasados. La fecha cambia de acuerdo al calendario religioso pero se festeja entre agosto y septiembre, y tiene una duración de 15 días aproximadamente. Durante ese periodo se realizan diversos rituales y ceremonias, como dibujar pies en el suelo del hogar con harina de trigo; al comenzar la festividad se dibujan los pies como si entraran y al final como si salieran de la casa. También es común hacer obras de caridad, alimentar animales de la calle, ofrecer comida y agua a los muertos y poner lámparas de arcilla en ríos y lagos para proporcionar luz a los ancestros.

JAPON

Desde hace 500 años en la tierra del Sol Naciente se celebra el Obon; una festividad que más que una celebración religiosa se ha convertido en parte cultural del país. Durante tres días se recuerdan las almas de los fallecidos y las fiestas incluyen danzas y desfiles; son fechas en las que la comunidad se une y convive con actividades al aire libre que se dividen en tres partes: Tōrō nagashi, en la que se lanzan farolillos de papel a un río para guiar a los espíritus hacia el otro mundo; Bon Odori, en la cual las personas se unen a cantar, bailar y comer, y Gozan no Okuribi, cuando los difuntos regresan al otro mundo.

PERÚ

Dicta la tradición que el 1º de noviembre las almas de los difuntos visitan esta tierra, las familias peruanas celebran este acontecimiento de muchas formas; algunas visitan las tumbas en los cementerios adornándolos con alimentos y coronas de flores; otras montan altares en sus casas y rezan. Al igual que en otros países de América Latina, se hornea pan, las ‘tantawawas’ tienen la figura de muñecos o bebés, además de caritas o máscaras que representan las almas de los muertos. En las ciudades las celebraciones se centran en asistir a misas y reunirse con la familia para recordar al difunto; finalmente, el 2 de noviembre las ánimas regresan a su mundo y la festividad acaba, esta deja consuelo y bellos recuerdos a sus familiares, amigos y conocidos.


Pues esa ha sido la explicación del como surgió el día de muertos, que significan las cosas que ponemos en la ofrenda, así como una pequeña referencia de que hacen en otros países, pero al final lo importante es, el respeto por nuestros difuntos. Y así llegamos al fin de esta historia.

Por lo que entérate de mas historias, que van de todos los temas, simplemente suscribiéndote al mundo de WAMMS y entérate de las historias detrás de cada uno de nuestros diseños y mucho más, visita la tienda, donde de seguro encuentras algo a tu gusto.

Gracias por leernos y hasta la próxima publicación.